Bicicleta y retorno a la “normalidad” después del coronavirus

fuente: latercera.cl

Mucho se ha hablado sobre lo difícil que será para nuestras ciudades retornar a su funcionamiento habitual a medida que superamos la crisis del Covid-19. Si bien, se desconoce cuándo podríamos volver a una normalidad relativa, es importante prepararnos para los desafíos que este regreso nos presentará en materia de movilidad.

Desde la perspectiva del sistema de transporte público, uno de los principales problemas post pandemia será el alto riesgo de contagio asociado al hacinamiento lo que, sumado a un aumento del teletrabajo, podría implicar una fuerte disminución del número de viajes en buses y metro. Los desafíos que esto plantea son múltiples: por un lado, una menor demanda hace que el financiamiento del sistema de transporte público sea insuficiente para mantener una operación que lo haga mínimamente atractivo, sobre todo si se desea mantener un servicio con altas frecuencias y horarios extendidos que permitan una menor densidad de pasajeros al interior de trenes y buses. Esto requerirá de un mayor subsidio pues no es factible “dejar morir” el sistema de transporte público cuando un porcentaje importante de la población (especialmente los hogares de menores ingresos) dependen de él.

Otro desafío, tal vez mayor, es lidiar con el alto número de viajes que antes se realizaban en transporte público y que ahora se realizarán en otros modos. El escenario más negativo sería un aumento en el uso de vehículos particulares, lo que colapsaría las calles y, en consecuencia, afectaría la operación del sistema de transporte como un todo, incluyendo el desplazamiento expedito de vehículos de emergencia. Al mismo tiempo, un aumento en el número de viajes en auto afectará la calidad del aire, aumentando el riesgo de enfermedades respiratorias y, en consecuencia, estresando aún más a un sistema de salud que debe lidiar con el coronavirus.

¿Qué hacer entonces? Es evidente que una parte importante de la población seguirá dependiendo en gran medida del transporte público o el automóvil. Sin embargo, la nueva realidad a la que nos enfrentaremos invita a replantear y explorar medidas distintas a las que vemos habitualmente. Una de estas medidas es la distribución de horarios de entrada y salida a lugares de trabajo y estudio en períodos más largos, logrando así “aplanar la curva” de demanda por viajes en las horas punta, disminuyendo el hacinamiento en el transporte público y la congestión en las calles. Otra medida es facilitar e incentivar la caminata y el uso de “ciclos” (bicicletas, scooters, etc.) para aquellos viajes en que estos modos sean una alternativa factible, disminuyendo el número de viajes en auto y desestresando el sistema de transporte público en las zonas donde suele estar más colapsado.

¿Cuántos viajes podrían cambiar de modo? Según información de la Encuesta Origen y Destino 2012 – que, pese a no ser reciente, es la única información oficial respecto a la movilidad santiaguina – en Santiago el 56% de los viajes diarios realizados en auto (unos 2,5 millones de viajes) son de 5 km o menos. Es más, de los viajes en auto que son directos al trabajo (sin pasar a dejar niños al colegio ni otras detenciones intermedias), un 40% (alrededor de 350 mil viajes) son de 5 km o menos. Para hacernos una idea, según la misma encuesta, el total de viajes en bicicleta en Santiago alcanzaba los 750 mil al día, con una distancia promedio de 4 km.

Muchos de estos viajes cortos en auto podrían hacerse en bicicleta. De hecho, con que una fracción de ellos lo haga, fácilmente duplicaríamos el número de viajes en bicicleta, pero actualmente hay barreras que lo impiden. Según estudios nacionales e internacionales, la falta de ciclovías o pistas dedicadas es una de las principales barreras para usar la bicicleta, según las percepciones de los usuarios de automóvil y transporte público que están interesados en cambiar de modo.

Es por esto que muchas ciudades alrededor del mundo están implementando pistas “de emergencia” exclusivas para bicicletas, quitando espacio al automóvil. A nivel latinoamericano, ciudades como Quito, Lima y Bogotá lo están haciendo, al igual que ciudades como Berlín, Milán, Madrid, Londres y París. Esta es una medida de muy bajo costo, que no solo permite enfrentar los problemas que presenta la pandemia, si no que también abre la posibilidad de explorar el verdadero potencial ciclista de nuestras ciudades, ganando espacio que de todas maneras será necesario para enfrentar el problema del cambio climático (mucho más grave y complejo que el coronavirus) en un futuro cercano. En Santiago ya vemos iniciativas en este sentido, pero hace falta que las acciones se coordinen a nivel central, desde el Minvu y el MTT, ayudando sobre todo a las comunas de menores ingresos con los recursos y apoyo técnico necesarios.

Como recientemente sugería la OCDE, la crisis actual presenta una oportunidad única para “hacer ahora los cambios que nuestras ciudades necesitan para el futuro”. No la desaprovechemos.

La bicicleta tiene el viento en popa

fuente: es.euronews.com 


La venta de bicicletas está en auge en toda Europa. Muchos se han apresurado a comprar una bici nueva o de segunda mano para evitar los metros y autobuses llenos y minimizar el riesgo de contagio en plena pandemia de Covid-19.

Francia: 20 millones de euros para que la bici sea una auténtica reina

Francia ha anunciado un plan 20 millones de euros, que incluye medidas como cheques de 50 euros para reparar una bicicleta, subvenciones de hasta 500 euros para comprar una bici eléctrica y ayudas de hasta 400€ anuales a trabajadores que se desplacen en bicicleta...

Jean-Christophe Wintz, gerente de la tienda Mondovelo en Geispolsheim nos habla del reciente incremento de las ventas:

"Tenemos una progresión del 200% en el volumen de negocios respecto al año pasado, con un incremento de ventas de entre el 60 y el 70%. Por lo que son bicis de menor calidad que la que solemos vender".

Reino Unido: La prioridad es crear carriles bici

El Reino Unido también ha anunciado un plan para crear carriles bici. Unos 250 millones de libras esterlinas, algo más de 280 millo nes de euros se invertirán en el proyecto. Un boom ciclista que generó pasado mes abril 67 millones de euros para el sector que va sobre ruedas.

"Hay una mezcla de clientes: hay viajeros, hay nuevos ciclistas, y gente que se compra una bici para guardarla en el cobertizo", bromea Lincoln Romain, director de Ciclos Brixton.

Italia: Todo un triunfo para los amantes de la volta

En el norte de Italia, la región de Lombardía, una zona industrial muy contaminada y duramente afectada por el brote del Covid-19, ha presentado su plan Strade Aperte ("caminos abiertos"), que contará con 35 km adicionales de carriles bici y zonas de paseo. Roma también hace sitio a las bicis con 150 km de carriles nuevos.

"Estamos muy contentos. Llevavamos pidiendo carriles para bicicletas muchos años... Pero todos, no solo yo como presidenta de la asociación 'Salvemos a los ciclistas', hemos peleado para conseguir esto", celebra Enzina Fasano, presidenta de la asociación 'Save the Cyclists'.

Barcelona apuesta por las motos y bicis de uso compartido

En Barcelona, donde ya se han ampliado las aceras y carriles bici para minimizar los contagios durante la desescalada del confinamiento, se apuesta por el uso compartido de motos y bicicletas.

Robo Bicicleta La Florida

Fuente: Cletero Ilustre
Calle Punta Arenas con Calle Uno, La Florida. 
El cletero recuperó su bici gracias a la ayuda de unos vecinos.(según la info de whatsapp)

Últimamente muchos de los reportes que no llegan han tenido este modus operandi, favor visita nuestra sección Bicicletas Robadas, si haz visto alguna de las cletas