domingo, 14 de septiembre de 2014

Mando Footloose, la bicicleta más tecnológica del mercado

Fuente: alt1040.com

La tecnología está revolucionando un sector clásico como el de las bicicletas dotándolas de algo más que un motor y batería. Ahora incorporan modernas pantallas multimedia y hasta detectores de obstáculos e irregularidades.

El sector de las bicicletas eléctricas está en auge, muchas ciudades las consideran como un medio de transporte básico para reducir la contaminación, tanto acústica como medioambiental. Por ello, estas bicicletas eléctricas están convirtiéndose en algo más que bicicletas, en gadgets que incorporan tecnología que emana de los smartphones y de los vehículos más novedosos. La Mando Footloose es el mejor ejemplo de ello, de bicicleta tecnológica que apuesta por ser diferente en todos los aspectos.

Dando un vistazo al exterior destaca el cuadro, fabricado en aluminio, y una horquilla realizada en fibra de carbono. Las ruedas son de 20 pulgadas, pero sobre todo su sistema plegable habrá conquistado a muchos lectores. Desde luego la ausencia de cadena es muy llamativa y le da ese toque futurista y tecnológico.

El corazón eléctrico de esta bicicleta se basa en un propulsor de 250 W asociado a un controlador, alternador, sistema de cambio y transmisión inteligente. Los responsables aseguran que su capacidad para ascender pendientes está por encima de la media y que incluso incorpora un sistema de recuperación de energía que es compatible en la etapa del pedaleo.



El cambio de marchas en la Mando Footloose es totalmente automático aunque el usuario podrá seleccionar el cambio manual si así lo quiere. Esto supone en la práctica que el ciclista podrá controlar, usando el cambio, la resistencia del motor a la hora de regenerar energía en la frenada. Esto hay que unirlo a la posibilidad de calibrar con bastante precisión la asistencia al pedaleo, algo que revoluciona los clásicos modos predefinidos que solemos ver en este tipo de bicicletas.



La batería del Mando Footloose se ha confiado a un sistema de iones de litio de 36 V y 8.2 Amperios que puede ofrecer entre 30 y 45 kilómetros de autonomía, como en todo vehículo eléctrico, del usuario dependerá la duración de la batería, su uso, ahorro, asistencia al pedaleo... etcétera. Para recargar la batería por completo hay que conectarla a la red eléctrica durante al menos 3 horas.

La bicicleta eroga sobre la báscula un peso de 21,7 kilogramos, un dato muy bueno gracias al uso de materiales muy ligeros y a un tamaño relativamente contenido.