Colapso en el mundo de las bicis: la explosión en la demanda deja a las tiendas sin 'stock'

fuente: elconfidencial.com

El Covid-19 ha provocado una extraordinaria demanda para el uso de la bicicleta, pero los fabricantes están sufriendo a nivel global enormes problemas de 'stock' por diferentes factores 

La bicicleta vive una de las mayores explosiones de demanda de su historia, y a nivel global. Algunos profesionales del sector hablan de un ‘boom’ superior a la eclosión de la de montaña, concepto radicalmente nuevo que transformó los hábitos del usuario y a la propia industria. Pero si quien lea estas líneas acude a una tienda para comprar una bicicleta debe prepararse para esperar. Puede que meses. Más incluso que para algunos automóviles de alta gama.

“Esto es algo que no se había visto o vivido en el sector del ciclismo jamás”, explica Israel Romero a El Confidencial, periodista especializado de la bicicleta durante muchos años y hoy "Product Marketing Manager" de la marca Mondraker. Como el resto de la industria, esta empresa española está intentando capear esta 'tormenta perfecta' que se ha desatado en torno a la bicicleta. Pero la carestía también alcanza a decenas de componentes que la integran. Tan desconcertante panorama se ha configurado por causa de una serie de factores que están provocando una brutal restricción de la oferta en paralelo a la explosión del uso y adquisición de la bicicleta. El Covid-19 es el catalizador de tan violenta y sorprendente tempestad.

Las principales fábricas de bicicletas para todo el mundo están en China y Taiwan

Con temor a 2022

Marcas como Specialized, por ejemplo, se han quedado ya sin algunos de sus modelos más demandados correspondientes a la temporada…2021. Velo, la empresa china suministradora de puños y sillines a casi todas las marcas de bicicletas del mundo cuenta con una fecha de disponibilidad actual superior a los diez meses, y subiendo. Gigantes como Shimano y Sram, los dos fabricantes de componentes más importantes del mundo, no pueden garantizar fechas de entrega de elementos tan fundamentales como los sistemas de frenos. Incluso numerosas marcas de bicicletas temen no contar con los componentes para sus gamas de 2022, que tradicionalmente se presentan a mediados del año anterior. Algunos de los nuevos modelos de ese año verán retrasadas sus presentaciones por las actuales circunstancias.

Giant es el mayor fabricante fabricante del mundo (hasta siete millones de unidades), y desde Taiwan produce para las principales y mas importantes marcas. José Casla, es su director general en España. "Es verdad que hay una gran escasez de producto", confirma a El Confidencial, "sabemos que están cambiando los hábitos de la gente y la demanda está creciendo mucho, llevo veinticinco años en el sector de la bicicleta y no he visto una cosa igual", explica. "Y la producción se ha complicado, porque la velocidad no es la misma, también se ha ralentizado por las medidas que se han debido adoptar por la pandemia". Para José Casla, también se ha creado una sensación de psicosis entre las marcas, "aunque hay que confirmar en el futuro que esta escasez es real".

De momento, muchos clientes reciben en las tiendas respuestas que sulfuran la sangre al escuchar que el modelo deseado puede llegar a mediados del año que viene. La industria no puede responder ante la demanda desatada en los últimos tiempos mientras que en las tiendas, el eslabón final de la cadena, los pequeños empresarios sufren la decepción y hasta la ira del usuario, a la vez que deben tomar decisiones estratégicas de riesgo económico en un entorno de incertidumbre. ¿Qué está pasando aquí?

Muchos de los componentes básicos de las bicicletas están sufriendo demoras de meses para su entrega a las marcas de bicicletas

El gran cuello de botella

Básicamente, cabe remontarse a los primeros tiempos del Covid, en China. Tras un tradicional e importante periodo vacacional para todo el país, estalló la pandemia local y el confinamiento nacional. La continuidad de ambas circunstancias provocó una larga parada en las factorías de China y Taiwan, principales suministradores de las marcas de bicicletas de todo el mundo, tanto de cuadros como componentes. Pero cuando en las plantas chinas retomaban la normalidad de producción en muchos países cundieron las dudas. Numerosos fabricantes cancelaron miles de pedidos ante la incertidumbre de un Covid-19 ya en Occidente. Pero los efectos de la pandemia y el confinamiento han revalorizado la bicicleta como instrumento de transporte, ocio y deporte al aire libre con distanciamiento personal. Desde marzo la demanda ha crecido hasta extremos increíbles. Pero los pedidos de fabricación se habían cancelado…

Hoy, los fabricantes venden más que nunca en la historia. O venden lo que pueden ante esta brutal nueva demanda. Pero se han quedado sin 'stock'. Romero pone a la marca española Mondraker como ejemplo de lo sucedido a todos los niveles en la industria. “Éramos conscientes rápidamente de lo que pasaba por los pedidos de mercados claves para nosotros como Alemania y Austria, cuando en España estábamos confinados. Se nos pedían bicicletas a una escala masiva, la gente acudía a las tiendas en masa, y la tendencia se extendió a nivel global". Durante los primeros meses las tiendas agotaron sus existencias, las marcas remitían el producto existente en sus almacenes, pero ese stock se evaporó en cuestión de pocas semanas. Entonces, intentaron recuperar los pedidos cancelados, pero ahora con un volumen superior. Se ha creado así un fenomenal cuello de botella en las fábricas chinas como nunca en la historia de la industria. Como las famosas mascarillas, pero ahora con la bicicleta como protagonista.

Los fabricantes de bicicletas urbanas también están sufriendo problemas para poder alimentar sus catálogos

También la bici eléctrica.

“En cuanto a datos concretos de disponibilidad, por ejemplo, y hablando de Shimano y Sram, los dos fabricantes de componentes más grandes e importantes a nivel global, para poder recibir ciertos componentes básicos en el montaje de las bicicletas han pasado con algunos productos de una disponibilidad de treinta días desde que les lanzamos el pedido a más de seis meses, o incluso más de ocho" explica Israel Romero, "artículos de la transmisión, los cambios de la bici y, con mayor gravedad, los frenos. Sobre todo en el caso de Shimano, que cuenta con una gran demanda de frenos de bicicleta de montaña a nivel internacional. En cuanto al resto de componentes, hay grandes empresas como CST-Cheng Shin Tire (fabricante de neumáticos para grandes marcas) cuya fecha de disponibilidad no ha empeorado tanto como en el caso de Shimano o SRAM, pero la industria de los componentes no da abasto. Muchas tienen pedidos que cuadruplican su capacidad de producción habitual”. Por ejemplo, para acelerar el suministro, alguna marca de amortiguadores incluso está entregando sus unidades sin la calibración inicial especificada por el fabricante.

Por supuesto, este cuello de botella global para la industria también alcanza a la bicicleta eléctrica, “el de mayor crecimiento porcentual en todas las marcas de bicicletas, sobre todo a nivel europeo, y me atrevo a afirmar a nivel mundial también”. Israel Romero destaca como ejemplo “que nuestro modelo superventas estos últimos tres años en número de unidades y facturación es la ‘Crafty R’, un modelo de bicicleta eléctrica de enduro de 5.999 euros, la demanda es enorme. Las eléctricas podrían suponer pronto más del 60 por ciento de nuestra facturación total. Para todas las marcas esta una gran realidad de negocio que sorprenderá a muchos”. De aquí el impacto de la esta difícil coyuntura para un tipo de bicicleta en crecimiento e importantes cifras de negocio.

Las consecuencias para el usuario son implacables, con listas de espera que alcanzan hasta ocho meses o un año en los casos más extremos, con fabricantes con bicicletas a medio montar que no pueden ser entregadas por falta de componentes concretos, con vendedores desconcertados y sin producto.... “Incluso algunos fabricantes están ya incrementando sus precios sobre los acordados anteriormente”, explica Romero, quien se felicita porque su empresa no hubiera cancelando a gran escala, "pensando en los precedentes de la crisis del 2007", cuando la bicicleta salió también reforzada. "En estos tiempos, ya no se trata de elegir tu bicicleta según gustos o preferencias sino, simplemente, de poder conseguir una".