lunes, 19 de febrero de 2018

Peruanos usan más la bicicleta para ir a trabajar que de paseo

fuente: elcomercio.pe

El 28% de ciclistas va a laborar o estudiar en dos ruedas, revela sondeo, más que aquellos que lo usan por deporte u ocio. Este jueves 22 arranca el Foro Mundial de la Bicicleta, que se celebrará en Miraflores.


La avenida Arequipa, que cruza cuatro distritos, es una de las ciclovías más utilizadas por estudiantes y trabajadores. (Foto: Hugo Pérez)

por: Juan Pablo León Almenara

En el 2013, si uno pedaleaba en hora punta por la ciclovía de la avenida Arequipa de extremo a extremo –6 kilómetros que atraviesan el Cercado de Lima, Lince, San Isidro y Miraflores–, se cruzaba en promedio con otros 15 ciclistas. Hoy en esta vía se genera un verdadero tráfico: recorrerla en dos ruedas a las 7:00 p.m. un día laborable significa cruzarse con cerca de 150. 

El aumento del uso de la bicicleta no es exclusivo para fines de recreación. Un sondeo realizado en el ámbito nacional por la asociación Actibícimo en conjunto con el Foro Mundial de la Bicicleta revela que son más personas las que usan esta herramienta para ir a trabajar que aquellas que la emplean para pasear o hacer deporte.

El sondeo revela que, en suma, el 28% de ciclistas emplea las dos ruedas para dirigirse a su oficina o centro de estudios.



En algunas instituciones, esta ola ciclista también se hace evidente. Por ejemplo, hace seis meses había cerca de ocho trabajadores del Ministerio de Cultura que iban en bicicleta a la sede de San Borja. Hoy son casi 30 y ya se instalaron duchas y estacionamientos para ellos. “De broma nos denominamos el sindicato ciclista”, dice Zoe Sandoval, trabajador de la Dirección de Pueblos Indígenas.

Este joven de 23 años también es activista por los derechos de los ciclistas en Lima y vocero principal del foro que se celebrará del 22 al 26 próximos en el estadio Manuel Bonilla de Miraflores. Sandoval anunció a El Comercio que este encuentro buscará que la bicicleta logre obtener una reglamentación dentro de las normas viales para que sea considerada como parte del sistema de transporte del país.

Primera marcha

Aunque la bicicleta ha ido ganando terreno, los gobiernos y las regulaciones no han ido al mismo ritmo. En el 2010 se aprobó la Ley de la Bicicleta 29593, que declara de interés nacional el uso de este vehículo y lo promueve como medio de transporte. Establece que el Estado debe proveer la construcción de infraestructura que facilite el uso de este sistema y decretar derechos y deberes de los ciclistas.

Sin embargo, ocho años después, la ley aún no está reglamentada. “Las normas de tránsito solo consideran la bicicleta como un vehículo menor, pero no establecen deberes ni derechos para los usuarios. ¿Qué pasa cuando un ciclista quiere pasar a un carro? ¿Qué normas hay para la utilización de un carril compartido con autos? ¿Qué distancia debe mantener del ciclista? No hay nada explícito”, dice Octavio Zegarra, miembro de la asociación de colectivos ciclistas Bici Red.

En el 2009 hubo una modificación en el Reglamento Nacional de Tránsito que únicamente establece la obligación del ciclista de usar casco. Pese a que la ley no ha sido aprobada, en estos ocho años ha habido algunos avances. Uno de ellos fue la iniciativa del Ministerio de Salud para otorgar un presupuesto adicional como incentivo a las municipalidades que instalen ciclovías recreativas. Otros avances son los sistemas de bicicletas públicas de San Borja y San Isidro. El problema que se mantiene, en el caso de Lima, es la desintegración y la falta de mantenimiento de ciclovías.

“El foro también busca que este medio sea integrado en los exámenes de manejo”, dice Sandoval. Otros objetivos son impulsar la creación de un presupuesto fijo en las partidas municipales para que se creen ciclovías, así como lograr que las universidades inviertan en investigaciones en materia vial. Por ahora, el Ministerio de Transportes anunció que se realizan consultorías para formular la propuesta de una ley de movilidad sostenible.

El Foro Mundial de la Bicicleta nació en el 2012 como un homenaje a las víctimas de la embestida de un vehículo contra una veintena de ciclistas en Brasil. En cada edición se busca poner en el debate público la inclusión de este medio en los planes urbanos.