Bicicleta y Asiento

Enviado Por:
Dr. Jose Miguel Zaninetti Cabrera

El silli­n, un elemento importante de la bicicleta.

Si a uno le dejan sin el silli­n de su bicicleta, descubrira con sorpresa que, este componente que a menudo no le damos mayor importancia, es imprescindible para pedalear. Colocar el cuerpo en una posición fija que permita mover las piernas constituye un reto de la ergonomi­a. La bicicleta convencional lo ha conseguido soportando todo el peso sobre la parte perineal que envuelve la parte baja de la estructura de la cadera. La bicicleta reclinada lo hace sentando el cuerpo para que pueda apoyarse sobre la espalda. La experiencia demuestra que el pedaleo en una bicicleta reclinada es mas eficiente, pero la realidad ha impuesto la bicicleta convencional y también el hecho de no ser aceptadas en competiciones. Por tanto, el silli­n de nuestra bicicleta es una pieza importante pues sobre este reposa todo el peso de nuestro cuerpo.

Cuestión de tiempo

Un estudio del ginecólogo belga Luc Baeyens del 2002 con seis mujeres entre 21-38 años, que practicaban ciclismo intensivo durante varios años a razón de un promedio de 462,5 kilómetros por semana teni­an una hinchazón crónica unilateral del labio mayor de la vulva. Las seis pacientes teni­an linfoedema unilateral ti­pico (cinco en el derecho, una en el izquierda) que era mas severo después de un entrenamiento mas intenso y mas largo. La posición silli­n de la bicicleta era correcta, vesti­an shorts con culot y la higiene perineal de todas ellas era optima. Lógicamente, este es el caso de mujeres entregadas al ciclismo. Numerosos estudios desde principios de los ochenta demostraron en ciclistas profesionales una fuerte disminución de la concentración de oxigeno en el glande del pene debido a la compresión de las arterias perineales causada por el silli­n lo cual provocaba en algunos de ellos trastornos de erección e incluso impotencia. Los estudios en este campo son extensos. Esta claro que mas alla de los estudios epidemiologicos sobre el uso continuado de la bicicleta, cualquiera puede haber notado tras recorrer mas de 40 km en un di­a recorriendo, por ejemplo una Vía Verde, que según como fuera el silli­n las molestias en las partes perineales, o sea, las que afectan al aparato sexual femenino o masculino pueden ser importantes. Para un ciclista urbano que recorra para ir al trabajo una media de 5 a 10 km quizás no tenga tiempo de sentir molestias en los inicios, pero con el tiempo se dara cuenta que el silli­n se convierte en un problema. Entonces empieza el periplo de buscar uno mas cómodo. La cuestion es que no hay mucha informacion sobre los criterios para escoger un silli­n que no cause compresiones en las arterias y nervios perineales.

Mas o menos acolchado

Irónicamente un excesivo acolchado en el silli­n puede aplicar presion a los nervios y a las arterias sensibles en el area perineal a parte de crear fricciones que lo hagan incomodo. Por otra parte un acolchado excesivo también hace que el silli­n sea menos eficiente para el pedaleo por afectar al equilibrio sobre el mismo. La suavidad del material, la firmeza de la superficie, el contorno de la forma son las claves de un silli­n que no cause trastornos perineales. Sin embargo, también hay que reconocer que cada persona tiene su particular estructura perineal por lo que aunque hay algunos criterios claros no son generalizables de forma amplia. Otro aspecto que parece ser importante es la textura del acolchado. Una superficie del mismo plana es mas afectiva que una supuestamente adaptada a la forma del perineo. Los expertos estan de acuerdo, que al final, como sucede en una silla convencional, una superficie con una cierta rigidez y plana es mas comoda que sentarse sobre cojines blandos o una silla con forma para supuestamente adaptarse a la division de las nalgas. Para posiciones erectas como las de la bicicleta urbana el acolchado de gel es mejor que el tradicional de espuma de poliuretano de igual modo que una base ancha en general favorece la oxigenacion de los genitales que una mas estrecha.

Con muelles, elastimeros o ni lo uno ni lo otro.

Circulando en bicicleta, ya sea por ciudad, carretera o montaña, el suelo es irregular. Esta irregularidad en el primer sitio donde se nota es en la zona perineal a través del silli­n. Existen diferentes opciones para evitar esta desagradable sensación, sillines con muelles, con elastomeros o flexibles.

La mision de los muelles es actuar como amortiguador y es mejor que no tener nada, estos están colocados en la parte trasera del silli­n justo por debajo del acolchado. La mejor opcion es quizas la de los elastomeros, ya que a diferencia de los muelles, el silli­n es mas firme, no se mueve tanto al pedalear y después de superar un hueco o un bache solo rebota tres veces, en cambio los muelles lo hacen hasta cinco veces.

Los sillines flexibles son mas difi­ciles de encontrar y normalmente estan diseñados para bicicletas deportivas ya que no se incrementa el peso, no amortigua tanto, solo absorbe las irregularidades de un suelo pavimentado. Estan diseñados para deformarse para poder absorber las irregularidades del suelo.

Con o sin forma de pico

Tradicionalmente, el silli­n para las bicicletas convencionales con pico o nariz es el que mas e ha implantado. Una de las razones por ello es que la protuberancia facilita el mantener el equilibrio y mejorar el dominio de la bicicleta. Es evidente, que esta cuestion puede ser relevante para determinadas situaciones o deportes, pero que es mas una sensacion que no una realidad demostrable. Por otra parte la posicion o inclinacion sobre la bicicleta es la que determina esencialmente que el pico del silli­n sea mas util o no. A grados de inclinacion por debajo de los 40º este supone una ayuda la cual deja de ser relevante para inclinaciones superiores a 60º o mas erguidas. El equilibrio del ciclista sobre el silli­n no lo da el pico sino toda la posicion de la persona respecto a los puntos de fuerza que son las manos y brazos respecto al eje horizontal y la posicion de las piernas respecto al eje vertical. Ya hemos comentado que la ergonomi­a en la bicicleta, pero tambien que esta se adapte a las medidas del usuario son claves para el confort de pedaleo. Los sillines sin pico han sido desarrollados como alternativa para personas que sufren trastornos perineales y puedan ir en bicicleta. Curiosamente, los usuarios deportistas que los han adoptado valoran que la falta de pico no supone ninguna dificultad para el control de la bicicleta en situaciones extremas.

Sillin con aguajero o no

El diseño de sillines con agujero surge como de las primeras investigaciones para intentar disminuir las disfunciones sexuales que se aprecian en muchos ciclistas profesionales desde mediados de los años setenta. Aparentemente, el agujero deja un espacio para que los testi­culos no quede totalmente aplastados o en el caso de las mujeres evitar la presion sobre la vulva.

Estudios recientes, sin embargo, demuestran que en el caso de las mujeres las paredes del agujero aportan una mayor presion sobre los bordes de los labios mayores y contribuir a irritaciones en las areas genitales o mas tal como han documentado numerosos ginecologos.

Para los hombres, si bien es cierto que permite suspender una parte de los testículos, en cambio incrementa la presion sobre otras partes perineales colindantes que reducen el flujo sangui­neo en el pene y aplasta el nervio pubico con mayor fuerza y aunque directamente no se aprieta la prostata el resultado indirecto es mucho peor.

Sentarse sobre los isquiones.

Una de las ultimas tendencias en la ergonomi­a del silli­n de bicicleta es facilitar que la presión del cuerpo la aguanten no tanto la musculatura perineal que rodea al aparato sexual sino los isquiones o huesecillos del final de la cadera. Este tipo de diseño supone un cambio radical en la forma de montar en la bicicleta por lo que las sensaciones que produce la primera vez que se prueba un silli­n de este tipo puede que no sean satisfactorias, especialmente, si es por poco tiempo. Los sillines isquionicos muestran sus beneficios cuando, por ejemplo, en un recorrido de mas de 50 km uno advierte que no se le duerme el pene o que no se produce irritación en los labios vulvares. Actualmente, existen algunos modelos en este sentido y su diseño constituye uno de los mayores aciertos y que seri­a recomendable que se valorara su uso dado el creciente numero de biciclistas. En cualquier caso, debemos insistir que cada persona debido a su constitución deberi­a someterse a pruebas que identificaran como presiona sobre un determinado silli­n y los efectos que estos pueden tener a largo plazo. Mientras este tipo de chequeos no existan para los ciclistas amateurs lo recomendable es atender a los criterios generales que indican que liberar de cualquier presion las partes perineales debe ser una condicion inexcusable para cualquiera que use la bicicleta como medio de transporte.

Es muy importante que cuando circulemos en bicicleta, y no solo cuando nos montamos, los i­squiones queden colocados en la parte mas ancha del silli­n. muchas veces sin querer, a causa del movimiento que hacemos para pedalear o conducir la bicicleta, nos vamos desplazando hacia delante con la consecuencia que los esquilones dejan de apoyarse donde deben y pasamos a apoyarnos con la zona perineal sobre la nariz del silli­n.

Criterios ergonomicos

Es evidente que cada persona responde a una constitucion biologica particular por lo que no es nada sencillo que uno encuentre el mejor silli­n. Sin embargo, ya hemos insistido que una bicicleta es una maquina a la que se adapta la persona con todo su cuerpo. Por esta razón, no se puede valorar la idoneidad o no de un sillin sin analizar las otras características ergonomicas de la bicicleta que usamos. En nuestro pai­s no hay precisamente una tradicion en esto y los comerciantes venden mas a ojo que con criterio el vender a medida. En una bicicleta podemos valorar mas el equipamiento o el color que no lo realmente concerniente a la ergonomi­a. En cualquier caso, respecto al silli­n es evidente que la extensa variedad en el mercado no facilita su correcta eleccion. A modo generalista lo importante es evitar presiones sobre las partes perineales y que el peso del cuerpo se distribuya sobre la mayor area de contacto posible. Los sillines pueden clasificarse para tres grandes usos: bicicleta de montaña, carretera y urbana. Formas y medidas deben adaptarse a la función pues la inclinación sobre la bicicleta y, en general, como se ejerce la fuerza del pedaleo son diferentes. Lo que si que podemos valorar es que hombres y mujeres tenemos medidas entre isquiones diferentes. Las mujeres tienen una mayor distancia (entre 12 y 13 cm) mientras que en los hombres es algo mas estrecho (11-12 cm). Finalmente, el gel es un material de reciente incorporación pero que ha demostrado que absorbe mejor el efecto de la presión y por ello este material por si solo puede reducir entre un 50 - 80 % la presión perineal. Pero, recuerda, que un silli­n debe ser probado por unas semanas antes de decidir si nos resulta adaptado.