miércoles, 30 de diciembre de 2015

En Alemania se salen de la ciudad con las bicis y montan para ellas una autopista de cien kilómetros


 Mientras vemos que las ciudades se transforman - o lo intentan - para dar cobijo al tráfico a pedales, también es posible comprobar que hay crecimiento fuera de los núcleos urbanos, y no hablamos de vías verdes o caminos para bicicletas de montaña. Nos tenemos que ir hasta Alemania, allí están montando toda una Autobahn para bicicletas.

Una autopista que tendrá cien kilómetros de recorrido, donde no habrá semáforos, señales o camiones, solo un espacio limpio para montar una contrarreloj si así es la forma que queremos cubrir el trayecto (suponemos que también habrá una normativa de uso, era solo un ejemplo fácil).

Este paraíso para ciclistas está en construcción, ahora mismo solo es posible realizar cinco kilómetros sobre él. La misión final es conectar diez ciudades en el occidente alemán, entre las que encontramos nombres como Hamm, Duisburgo o Bochum. En el trazado se contempla el paso por cuatro universidades.

En los estudios de la agencia RVR salen a la luz números muy interesantes sobre su uso, se espera que la ‘autobahn’ para bicis sea usada por más de dos millones de ciclistas a diario. Eso traducido en reducción de coches en la carretera sería algo así como 50.000 vehículos menos.


 En el proyecto alemán se contempla una infraestructura con diferentes carriles para las direcciones posibles, y superficies los más planas posibles. La inversión será superior a los 180 millones de euros.

El proyecto no está exento de críticas, desde la propia Alemania. Algunos ciudadanos opinan que hay demasiado marketing en la propuesta, ya que muchos de los kilómetros ya existen y se usan a diario, así que no se trata de algo completamente nuevo, más bien una remodelación y extensión.

La idea original no es de los alemanes, algo parecido desarrollan poco a poco en Holanda o Dinamarca. En el primero tienen un carril de siete kilómetros entre Breda y Etten-Leur, mientras que en Dinamarca cuentan con uno de 22 kilómetros que une Copenhague con Albertslund. En Londres se quieren gastar 900 millones de euros en una idea parecida, que cubrirá 30 kilómetros de la megalopolis.


Es una forma saludable de oxigenar carreteras y ciudades, que no cuentan con un clima meteorológico tan favorable como tenemos por aquí abajo, así que imaginad lo bien que nos vendría una iniciativa parecida en zonas de la península.
fuente: xataka.com