lunes, 22 de septiembre de 2014

Esta ciudad prohibió los autos por un mes y mira lo que pasó

Aprender a valorar otros tipos de transporte y devolverle las calles a las personas fue la idea de Suwon, una ciudad surcoreana que tomó un barrio y durante un mes lo convirtió en un lugar sin autos. Lo que pasó durante y después cambió su destino.

fuente: eldefinido.cl

¿Se imaginan su ciudad sin autos? Parece imposible, pero en Corea del Sur lo lograron con un arriesgado experimento y como resultado, el destino de una ciudad cambió.

Durante un mes, el barrio de Haenggung-dong en Suwon se olvidó de los autos. Primera vez en el mundo que se probó estar 30 días trasladándose por las calles solamente a pie, en bicicleta, vehículos eléctricos ligeros o, en caso de necesidad máxima, transporte público. Y aquellos que insistieron en usar sus autos, debían transitar por otros carriles y estacionar en otros lugares.

Se trató del Festival Mundial de la Eco-Movilidad realizado hace un año, donde 4.343 ciudadanos dejaron voluntariamente sus vehículos, sacando unos 1.500 de circulación durante todo septiembre en un área equivalente a 63 canchas de fútbol.

La idea fue revertir el paradigma de la planificación de transporte, dándole prioridad al transporte amigable con el medio ambiente. Por otro lado, comprobar con la experiencia los enormes beneficios que trae el bajarse del auto.

En los 18 meses de planificación previos al evento, se mejoró la infraestructura de la ciudad, ampliando las veredas, entregando bicicletas a dueños de negocios o residentes y plantando más árboles, entre otras obras, para recibir con las calles abiertas a los peatones y ciclistas.

¿Qué les pasó sin autos?

No se acabó el mundo, sino que el barrio se transformó en otro. En las principales calles, dos filas estaban completamente dedicadas a peatones y ciclistas, mientras que las restantes eran para taxis, transporte público o aquellos que no fueron capaces de unirse a la iniciativa.

Los cambios se sintieron rápido y las personas empezaron a valorar la ciudad de manera diferente: aire más limpio, menos ruido, otro ritmo, mayor sensación de seguridad. Las veredas se llenaron de vida y presentaciones de todo tipo en las que la gente participaba. Esta revolución en el transporte influyó también en la vida social y los negocios, explican, pues las personas se acercaron a la ciudad y sus vecinos de una manera más amable.

Según el reporte final, sus residentes descubrieron que en un barrio sin autos, los estacionamientos y vías entre cada edificio son espacios seguros y verdes para reunirse, disfrutar el ocio, para quedarse, etc.

Al fin y al cabo, experimentaron una manera más saludable, sostenible, ecológica y divertida de vivir. Como concluyen, fue un cambio en el carácter de la ciudad y la mente de los ciudadanos.



“Si el Festival no hubiera ocurrido, todavía estaríamos viviendo con una mentalidad de que los autos son la única manera de adaptarse a un estilo de vida urbano. El Festival nos ofreció una atractiva alternativa, viable, más sostenible y por eso estaremos eternamente agradecidos”, comentó un ciudadano.

¿Y ahora qué?

Un año después de haber rechazado a los autos en Haenggung-dong, la prueba ya ha tenido su impacto y no es menor. La gente ya quedó convencida de lo conveniente que es una vida con menos autos y está dispuesta a pedir que las calles vuelvan a ser de peatones y ciclistas. Incluso los que rechazaban la idea.

"Había gente que cuando fue propuesto el proyecto, no les parecía, no podían imaginar un barrio libre de autos, se opusieron, no les gustó la idea. Pero ahora que lo vieron y han sido parte de él, están mucho más a favor, les gusta, se beneficiaron y quieren conservar este modo más allá de un mes", comenta el Director Creativo del Festival, Konrad Otto-Zimmermann.

Dos meses después del Festival, se hizo una mesa redonda con 300 ciudadanos, que pidieron límites de velocidad más bajos, control de estacionamientos y calles de un solo sentido. Inmediatamente las autoridades respondieron con el siguiente plan:
  • Eliminación de los estacionamientos en las avenidas Hwaseomun y Sinpung.
  • Restricción de la velocidad a 30 km/h.
  • Fines de semana libres de autos.
  • Estacionamientos de autos y arriendo de bicicletas gratis en ciertas zonas de la ciudad, para que los habitantes que lleguen en vehículos prefieran continuar su recorrido como ciclistas.
Además se comprometieron con nuevas políticas viales, como la construcción de más ciclovías, un mejoramiento del sistema de transporte público y la reducción de los límites de velocidad en otros sectores de la ciudad.

Aunque solamente fueron 30 días, experimentar la ciudad de otra manera y reconocer el valor de los medios de transporte sustentables cambió la manera de percibir la ciudad en sus habitantes. El Festival demostró que independizarse del auto es algo posible, beneficioso y un aporte a la calidad de vida.

Kyeong-ah Ko, Director Comunitario de Suwon comenta: "Lo que me inspiró fue no ver sólo cómo se alteró el barrio físicamente, sino cómo cambió la mentalidad de los residentes cuando se unieron. Además de apoyarse mutuamente durante el mes, desarrollaron nuevas ideas imaginativas para el espacio público y una fuerte estructura social que beneficiará a la comunidad por mucho tiempo (…)".



La idea es que la iniciativa de ICLEI Eco Mobility, que aceptó Suwon, sea usada como prototipo en otras ciudades del mundo y por eso los ciudadanos que creen que su barrio podría aceptar el desafío pueden contactarse con la organización en ecomobility@iclei.org